"La muerte tiene estas cosas: a todo el mundo le despierta la sensiblería. Frente a un ataúd, todos vemos solo lo bueno, o lo que queremos ver" Carlos Ruiz Zafón. La Sombra del Viento.
Si eleváramos la voz para comentar que alguna vez hemos pensado en fingir nuestra propia muerte nos llamarían locos. Sé que mi mente alguna vez ha divagado sobre el tema. Y no quiero “morir”, pero ¿habéis imaginado en algún momento vuestro propio entierro? Fingir en un ataúd, que la vida se te fue de las manos. Fingir un suicidio para poder contemplar las caras de los que supuestamente te apreciaban. ¿Quién iría al entierro? ¿Estarían los que pensabas? ¿Echarías de menos a alguien? ¿Habría intrusos? Me he imaginado que llegaría el día en el que desde un féretro escucharía llantos y sentiría las caras pálidas y demacradas de los que se lamentaban porque nunca me dijeron te quiero; porque no me abrazaron lo suficiente, o porque pasaron su vida esperando a que fuera yo la que iniciara el acercamiento. Puto miedo, puta vergüenza, puto egoísmo que esconde las emociones, para luego expulsarlas a escopetazos el día más triste de sus vidas; el día en que un ser querido se va. Quizás fuese el día más alegre de la mía. El día en que abandone mi cuerpo al engaño fingido, pensando que así llegaría a contemplar toda la montaña de emociones que no se expresaron antes, pero lo hacen ahora. Ahora que fingidamente no estoy.
Foto realizada este verano en un parque de Londres, cerca de Abby Road.

3 comentarios:
¿Imaginar el propio entierro? Es algo que hago con frecuencia. ¿Por qué no? Imaginamos millones de cosas y pensar en la muerte no es negativo ni algo propio de paranoicos.
Hace mucho tiempo que leo tus textos, mas nunca me atrevía a escribir comentarios. Pero con éste me he sentido tan identificado que no lo he podido evitar. Satisface descubrir que quedan personas que piensan como tú, incluso cuando piensan en la muerte.
El chico que madruga los domingos
Gracias por tu comentario. Se agradece de vez en cuando saber que tengo lectores^^
LLevas toda la razón, el problema, aunque no tiene porque, es que mucha gente sigue viendo la muerte como algo negativo o como algo en lo que no hay que pensar.
Un saludo chico que madrugas los domingos.
No tienes que agradecerme nada. Leer los escritos de gente que tiene algo que decir (y además sabe decirlo) es un placer. El gusto es mío.
Respecto al tema que abordas en ese texto, permíteme un apunte. Salvo que seas una persona a la que le moleste lo negro, hay una novela sobre este asunto que te recomiendo encarecidamente. Es cortita, unas ciento cincuenta páginas aproximadamente. Se titula "La lluvia amarilla" y su autor es Julio Llamazares. En la Popular está disponible en dos formatos: normal y de bolsillo. Este último es muy económico. Vale la pena leerla y no te arrepentirás.
Gracias por el comentario.
Un beso.
El chico que madruga los domingos
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